En el presente caso el tríptico propiedad de la familia De la Concha es algo más que un cuadro, hasta el punto que nos hemos visto en la obligación moral de hacer esta página web para poner en la red a disposición de todo el que quiera verlo no sólo la belleza del cuadro, sino también los secretos del mismo que consideramos apasionantes para todo aquel que tenga curiosidad por la vida y sus misterios.
A lo largo de gran parte de la historia incluida la Edad Media y el Renacimiento el analfabetismo era generalizado por lo que las elites culturales y seguramente en ello tendría que ver el incendio de la biblioteca de Alejandría (¿intencionado?) que acabó con gran parte del acervo cultural mundial, transmitían sus conocimientos de lo humano y de lo divino a través del arte, principalmente de la pintura, la escultura y la música.
En el año 2.004 el que subscribe tuvo ocasión de leer el Código Da Vinci, libro leído por muchos hasta tener la consideración de best seller y duramente criticado en todos los sentidos por algunos, seguramente porque ponía en conocimiento de la generalidad cuestiones que solamente algunas minorías manejaban, tales como la importancia de la Diosa, el posible matrimonio de Jesús y María Magdalena y su descendencia enlazada con los Reyes Merovingios, los Templarios y el Priorato de Sión, así como el significado de la rosa ,el orbe, el triángulo, el rombo, etc. y cómo no la singularidad del número phi.
Desde entonces dedicando bastantes horas de mi tiempo libre he ido descubriendo muchas singularidades en el cuadro que tienen mucho que ver con los elementos esotéricos revelados en el libro de Brown.
En todo este tiempo con la colaboración de alguno de mis hermanos y de otras personas a las que hemos acudido pidiendo su opinión, hemos efectuado los distintos estudios y trabajos que a continuación se pueden ver en esta página que hemos llamado Tríptico-Da Vinci, sin que a la fecha actual sepamos realmente quien es el autor de la obra, pero que, sin duda, dominaba los mismos conocimientos artístico y esotéricos del gran genio del Renacimiento.
Eladio de la Concha