Al trabajar la colocación de la plantilla en estos rostros nos percatamos que el encaje de uno sirve perfectamente para el otro con una simetría idéntica.
De hecho considero que San Juan Bautista es un retrato del propio Leonardo y encaja también con Judas Tadeo de la Última Cena que también se considera su autorretrato. Este perfil, tal vez fuera el “lado bueno” del autor (permítaseme la chanza) o tal vez su firma.
En el retrato de un músico se ofrece el mismo perfil y hay teorías sobre si pudiera tratarse de otro autorretrato.